Domingo fatal deja dos muertos en accidentes de tránsito en La Guajira


Una mujer cabeza de familia y un mulero de Barranquilla son las víctimas. Hay un hombre gravemente herido.
Dos trágicos accidentes de tránsito se presentaron este domingo en las carreteras de La Guajira, con resultado de dos personas muertas, entre ellas una mujer y una tercera con graves lesiones ocasionadas por los golpes sufridos al chocar la motocicleta que conducía entre Maicao y el corregimiento Paraguachón en la zona limítrofe con Venezuela.
Cuando empezaba el día
El primer siniestro ocurrió a las 5:10 de la mañana cuando apenas el sol empezaba a asomarse en el horizonte, pero a esa hora, ya María Avendaño Cárdenas, de 48 años, nacida en Barrancas, centro del departamento de La Guajira, le había madrugado al día y se dirigía, como madre cabeza de familia, a cumplir con el sagrado deber de ganar el pan de cada día en un restaurante de Paraguachón. Ella fue la víctima fatal y su fallecimiento fue inmediato en el mismo sitio de la colisión.

Ella, como todos los días, había tomado la motocicleta que la conducía a su sitio de trabajo. Solo que en esta ocasión la fatalidad la esperó en el kilómetro 83. Allí había un camión que se desplazaba en el mismo sentido y probablemente iba a ser adelantado por el conductor de la motocicleta, quien al observar el inminente riesgo con unos carros que le llegaban en sentido contrario, quiso retomar su carril, pero fue tarde  y perdió el control hasta que se fue contra el extremo derecho de la mole de hierro de esta parte del pesado vehículo. Su casco impacto contra el hierro de la mesa del carro. Mientras que con María, fue su cabeza descubierta la que recibió el impacto fatal.
El chofer de la moto resultó con fracturas múltiples, principalmente en sus extremidades inferiores. También tiene lesiones en el pecho y en la cabeza. El hombre estaba consciente. Le dijo  a las autoridades que su nombre era  Yeison cadena Martínez y que contaba con 17 años de edad.

La muerte del ‘mulero’
Estaba irreconocible. Parecía una estatua de cemento. Este material que transportaba en la tractomula de placa WTA 579 de Zarzal, se le vino encima y el polvo lo dejó completamente gris como el mismo cemento que llevaba de Barranquilla a Maicao. Pese al estado del cuerpo que estaba aprisionado en el capó de la mula que se desprendió y quedó sobre él, Orlando Ortiz, un cotero, dijo: “Ese man yo lo conozco es Luis Antonio Carvajalino Pinzón, buena gente y con regularidad viajaba para acá”. Solo se había equivocado sobre el sitio de nacimiento del Carvajalino Orlando siempre estuvo creído que su amigo era cienaguero, pero había nacido en Barranquilla.

La confusión probablemente fue porque en la actualidad estaba residenciado en ese municipio del Magdalena, según expresó su esposa Berlene Cabala. Ella dice que llevaban ocho años de casado y que su esposo deja tres hijos. Él era el octavo de nueve hermanos y unico varón. Lo que se prevé es que Luis Antonio Falleció en el acto y el accidente pudo ser originado por una falla mecánica o por un microsueño.
La rapiña con la carga
Es alentador y estimulante ver en estos accidentes como unas pocas personas se detienen y se ofrecen de manera voluntaria a prestar ayuda, pero da mucho pesar y tristeza, ver como una buena cantidad llega a ver que se puede llevar. Les importa poco el dolor del herido o el dolor de los deudos si los hubieran en el sitio y cargan con lo que haya. Ayer no fue diferente en esta parte de la troncal del Caribe a solo cuatro kilómetros de Riohacha.

Los carros que pasaban enseguida del accidente, se detenían a cargar cemento. Incluso cuando ya la Policía había hecho presencia, varias personas quisieron, delante de ellos, sacar cemento para sus vehículos. Vecinos del sector también mostraron poca vergüenza y acumularon el material para cargarlo.
Son esperados los familiares del occiso, con el objeto de entregarles el cuerpo que fue llevado ayer mismo en la mañana a las instalaciones de Medicina Legal en Riohacha.


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